JOHN ASHBERY (5 inéditos)


John Ashbery
Cinco poemas inéditos

Traducción de Jordi Doce




El futuro del baile

¿A quién nos dirigimos?
Según quienes sean, los niños
trabajan en los campos. Las vacaciones
están a la vuelta de la esquina
y ellos esperan que la vida siga igual
muchas mañanas seguidas. Date prisa, máquina de coser,
y logra sin tardanza lo que se espera de ti.
Los peces saltan parcialmente fuera del agua. Y el aire es nuevo.

Antes, ilustres forasteros nos abordaron
(según quienes sean) y nos invitaron a sentarnos
para escucharles como se escucha un cuento. Y en el cielo,
fuentes caídas nos regaban los pies
mientras su historia farragosa lubricaba los aires
y las parras que en ellos se removían.
Nadie espera que la vida sea una sola aventura,
y sin embargo, a la inversa, nos sorprendemos cuando se vuelve decepcionante,
como suele pasar con las historias cuando el contar va más rápido
que la situación. Date prisa y duerme,
es lo que sugiero. Y si resulta solitario,
la canción no se habrá marchado para nada.

Bosquecillos pintados hacen más por la destreza
que minaretes y azoteas. Las bicicletas reviven los paisajes
a los que ponen banda sonora. Mejor un acordeón
silencioso que un coro de arpas, ya sea en un sentido
u otro, gotas de cristal sollozante
que se quedan colgadas tan pronto la noche urde su clima.
Las escenas más anodinas eran siempre las más lejanas,
pero estas hojas que se fruncían en nuestras manos,
higo y ortiga, sobreviven en un surco del tiempo
que los relojes no pueden deshacer, ni la fortuna saquear.





Récit

Es muy extraño, y sé que tú
sabes que no hay bastante extrañeza
en el mundo, sólo pedales más húmedos y furiosos
como gobernantas ante lo que debió de llegar antes
que el envoltorio plateado. Imprimieron
miles, la policía fue incapaz de explicar
esta nueva y asombrosa fecundidad venida por encima del agua.
Los extraños pueden besar, soslayando cuestiones morales
hasta el próximo término medio, y rezar a contrapié: ¡Amarga es la margarina!
¿Hasta qué punto puedes ser tan pertinaz? Un niño pequeño,
dando redobles como un indio autónomo, nos llevó a preocuparnos
de nuestra fuerza y luego a desistir, era la novena
y penosa vez que así lo hacíamos. Y yo, amor mío,
estaba lejos de sentirme incompleto en aquella coyuntura.
Mi lógica moteada en tiempo real quería pedir disculpas.





Sombra de las cinco en punto

De donde vine es
«muy distinto», bonito,
y ya balcanizado.

Todo este tiempo las cosas te fastidian.
Es tan interesante cuando
los objetos hermosos de una mesa
ponen la oreja, en trance.

¿Qué es una tarde entre amigos?
¿Qué puedes hacer?







La tarde de Mabuse

Hay un mapa de París en el salpicadero,
si es que eso es un salpicadero. Passy, la línea 63
y el XIII Distrito aparecen en él.
Dice, haz algo, haz algo,
aunque sólo sea por ti. Oye,
no es mala idea. Puede acercarse
sin estar nunca demasiado cerca.

Todas las veces la semana pasada
son desgracia sobre desgracia. París parecía
iniciar una conversación. Otros terciaban.
Vaya por dios, decían. Vaya por dios. Así son las cosas,
no puedes jugar sólo a una banda. ¿Lo quieres
con huevos? Oh, sólo me dedico
a hacer mi vida. ¿Qué vida? Bueno,
si tú lo dices. Cáete por la calle.

Caballeros muchas gracias.
Estamos aquí reunidos para un encuentro medio
que hará posible para nosotros
uno de esos negocios donde me veníais
mucho a la cabeza.
Lo contrario eran caballos dando coces,
hermosos bosquecillos en sombra que ilustran
hasta qué punto esto debía ocurrir
con el tiempo
y otros sistemas se mostraron de acuerdo,
creándose a sí mismos y el tenue halo
que los proyectaba. Sólo notamos con certeza que
se había ido cuando volvió por un tiempo
y no estaba seguro de que lo hubiéramos notado.
Manos trenzadas nos envolvieron como guantes
que nos apoyaban y no estaban muy seguros
de quién apoyaba a quién.
Puedo oírlos y a muchos bandos.

No creo que tenga nada ver con ello,
era como que sobresalía,
haciendo equilibrios sobre mi pelo.
Has rescatado a esos bueyes.
Las condiciones aún interfieren, los gases
no os atacarán a todos a la vez, tratando de ser
tan amables como siempre y siendo criticados por ello,
orientando a novatos o jóvenes que quizá un día caminen con dificultad.
Un poco de llovizna sube
más rápido, dijo; entonces: se desvaneció.





Ifigenia en Sodus

¿Por qué es tan familiar ese nombre?
Yo en tu lugar no me preocuparía, o haría preguntas.

Pero ¿no es un caso de connivencia?
Bueno, sí, técnicamente lo es,

pero aquí estamos muy lejos de la verdad.
Sí, todo parece estar bien, pero tendremos que

poner cuerpos distintos a estos caballeros…
Algo que habla a la verdad, tal como ella es ahora,

que es como todos la habíamos concebido:
envuelta en cintas de jade, más o menos envilecida,

y con un aire de descuido en la boca.
Discúlpenme, tuve problemas,

pero entonces las puertas se combaron, los marcos de las ventanas
se habían esfumado tiempo atrás en la tiniebla

de esta edad. Vista ahora, ella se gira frenéticamente
hacia donde nosotros –ellos– nos dirigimos para consultar el oráculo,

y todo el tiempo hablando para hacer tiempo, de cómo las
elecciones de quién debían ser más breves, y de cómo todo

fluía hacia tiempos más acogedores, mostrándose amable conmigo,
antes de talarlos.

1 comentario:

  1. "Solo notamos con certeza que se había ido cuando volvió por un tiempo y no estaba seguro de que lo hubiéramos notado".

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